LEYENDA: EL RAGNARÖK, EL DESTINO DE LOS DIOSES
El Ragnarök, el "destino de los dioses", es el relato central de la mitología nórdica: la profecía del fin del mundo y de su renacimiento. La cuenta la Völuspá de la Edda Poética y la resume Snorri Sturluson en su Edda en Prosa.
Todo comienza con el Fimbulvetr, el invierno de tres años sin verano entre medio: nieva sin pausa, el hambre y la guerra enfrentan a hermanos y los lazos de la sociedad se rompen. Luego el lobo Sköll devora al sol y su hermano Hati a la luna, las estrellas caen del cielo y la tierra tiembla tan fuerte que los árboles se arrancan y las montañas se derrumban. El gallo Fjalar canta, Heimdall hace sonar el cuerno Gjallarhorn y los dioses despiertan para la última batalla en la llanura de Vígríðr.
Allí mueren casi todos: Odín es devorado por el lobo Fenrir (luego vengado por su hijo Víðar), Thor mata a la serpiente Jörmungandr pero cae fulminado por su veneno, Freyr cae ante el gigante de fuego Surtr, que incendia el mundo entero. Pero no es el final absoluto: del mar emerge una tierra nueva y verde, la pareja humana Lif y Lifthrasir repuebla el mundo y Baldr regresa del reino de Hel para gobernar junto a los hijos de los dioses caídos.